Wilfredo: pura sensibilidad

 

27.07.10

 

Lo que más le gusta a Wilfredo de su trabajo es que aprendió a manejar los carros de las personas que acuden a la clínica donde trabaja desde hace cinco años, y a compartir las historias de dolor, esperanza y alegría de “sus amigos” (los pacientes), como él los llama. Así de íntima es la relación de este vigilante-parquero con sus clientes.

Wilfredo tiene un aplomo especial, una mirada comprensiva y una manera de acercarse o prestar ayuda tan oportuna que genera la confianza para que todos le entreguen las llaves de sus vehículos,  lo saluden         con cariño y hasta
le cuenten una noticia familiar. Si se trata de personas con discapacidad, pone su mayor empeño, “porque a veces me duele ver cómo los hijos no tienen paciencia con sus padres”, comenta mientras recuerda un caso:

Hijo: Saca una pierna primero y la otra después, papá. ¡No te vayas a caer otra vez!

Wilfredo: ¿Cómo está, maestro?
Padre: No muy bien, mijo… ¡Me duele todo!
Wilfredo: Es que está muy reciente la operación…Agárrese de mí. Así, poco a poco… ¡Eso es!
Hijo: Ojalá el médico no se haya ido…
Wilfredo: Tranquilo, él no ha salido todavía.
Padre: Gracias, mijo. ¿Vio como me paro solo?
Wilfredo: Sí, ¡Ya veo! ¡Como todo un campeón!

Wilfredo saca la andadera de la maleta, la coloca frente al paciente, verifica que la pueda sujetar bien, ayuda al hijo -ya menos angustiado- a sostener el sobre con las placas para que se pueda colocar el morral y le recibe las llaves de la camioneta.

Ser sensible y oportuno son cualidades indispensables para trabajar con enfermos o personas que necesitan ayuda, comprensión y consideración especial. Por ejemplo, que les hablemos más despacio, que les anotemos algo con una letra grande, que les demos una palabra de consuelo porque atraviesan por un duelo o una emergencia.

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La sensibilidad es el primer paso para ser empáticos (ponerse en el lugar del otro) y el antídoto para combatir la atención robótica, esa que se vuelve rutinaria porque quien atiende no hace contacto personal -ni siquiera con la vista- con el otro.

Las personas sensibles tienen un grado de consideración superior hacia sus semejantes, clientes y allegados.

Wilfredo practica la máxima que dice: “Trata a los demás como deseas ser tratado”. Por eso, es un típico “Cara de hola”.

*Yvis Mata es una comunicadora social, motivadora y conferencista internacional venezolana. Autora  y facilitadora líder de Cara de Hola, una filosofía, metodología y entrenamiento transformacional para mejorar el lado humano de los servicios, atención al cliente, ventas y convivencia que difunde en varios medios y en el mercado corporativo conectando a los equipos con la grandeza de servir, elbienestar, convivencia y productividad. Email: contacto@caradehola.com  www.caradehola.com Síguela por: Twitter: @YvisMata,@CaradeHola; Facebook: Cara de Hola; Instagram: @caradeholaoficial y Youtube: Yvis Mata y su Cara de Hola  Linkedin: Yvis Mata y su Cara de Hola   Google Plus: Yvis Mata y su Cara de Hola

Cara de Hola del  lunes 18/08/08. Diario Últimas Noticias, Suplemento Su Resuelve, pág.14. Caracas-Venezuela

Foto. Boris Plotnikov

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