La auténtica simpatía de Mendoza

Hasta servir un café es un gusto. BORIS PLOTNIKOV

12.08.10

Casi  toda su vida profesional José Méndez Mendoza, mejor conocido como Mendocita,  la ha dedicado con orgullo y esmero a ser mesonero del Hotel Tamanaco Intercontinental Caracas. Y desde que se conoce – y lo conozco- siempre anda con su Cara de Hola estampada en su rostro, solo que la impregna de gestos y emociones que le dan un brillo de alegría a su mirada cada vez que  saluda, atiende o se despide  de un cliente.

Mendocita: ¡Caramba!,  ¿cómo está?, ¡Que gusto verla otra vez! ¿Qué la trae por aquí de nuevo?

Yvis: Excelente, gracias…Estoy coordinando los detalles de un taller que daré mañana sobre Atención Profesional al Cliente.

Mendocita: ¡Qué bien!, eso es muy interesante y necesario. ¿Y va a ser en este mismo salón?

Yvis: Sí, dos días seguidos…

Mendocita: Bueno, aquí estaremos para apoyarla en todo lo que necesite  y  prepararle su cafecito como le gusta.

Yvis: Gracias, ya lo sé…Y Ud. anda contento, como siempre.

Mendocita: ¡Como siempre! Hay que mantener el espíritu que uno se crea

Y así Mendoza, conversa  animada y respetuosamente mientras trabaja  y está pendiente de todos los detalles  que el organizador  o algún  asistente del evento necesiten. Pero su conversación, no se limita  a una cordial formalidad, él realmente es un maestro de la auténtica simpatía.

La simpatía es una actitud de agrado genuina que una persona “que atiende” le expresa a otra  “atendida” para hacerla sentir bienvenida, cómoda o reconfirmada. Saludar con simpatía, por ejemplo,  es  detenerse expresándole al cliente, con una sonrisa sincera y una mirada sostenida (en sus ojos), una frase que comunique que su presencia   goza de nuestra consideración. Hay gente que saluda con giros de cortesía: Buenos días,  ¿cómo esta? o  ¿a su orden?, ¡pero no ponen ningún matiz en su voz o en su sonrisa! Y  se limitan a dar un saludo formal, lineal y distante; educado sí, pero carente de simpatía… Tampoco nos referimos a eso de “hacerse el simpático”, que por el deseo de sobresalir en el grupo de trabajo o mal interpretar la confianza que dan algunos clientes, compañeros o jefes, los empleados pierden su rol y terminan irrespetándolos “simpáticamente”.

La auténtica simpatía es como la que nos enseña Mendoza  “Hacer todo lo posible para que todos se sientan bienvenidos, cómodos y felices”  Máxima que también dice practicar en su casa, cuando le prepara y sirve el cafecito a su esposa.

Hasta la próxima Cara de Hola.

*Yvis Mata es una comunicadora social, motivadora y conferencista internacional venezolana. Autora  y facilitadora líder de Cara de Hola, una filosofía, metodología y entrenamiento transformacional para mejorar el lado humano de los servicios, atención al cliente, ventas y convivencia que difunde en varios medios y en el mercado corporativo conectando a los equipos con la grandeza de servir, elbienestar, convivencia y productividad. Email: contacto@caradehola.com  www.caradehola.com Síguela por: Twitter: @YvisMata,@CaradeHola; Facebook: Cara de Hola; Instagram: @caradeholaoficial y Youtube: Yvis Mata y su Cara de Hola  Linkedin: Yvis Mata y su Cara de Hola   Google Plus: Yvis Mata y su Cara de Hola

Cara de Hola del  lunes 06/10/08. Diario Últimas Noticias, Suplemento Su Resuelve, pág.11. Caracas-Venezuela

Fotos: BORIS PLOTNIKOV

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