Tómese el tiempo para comer

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10.08.15

Pagando el ticket del estacionamiento en un centro comercial, la cajera que me cobró aun comía. Trataba de tapar su vianda llena en las tres divisiones, con la misma bolsa donde la traía. Me atendió rapidito, con una postura encorvada como tratando de ocultar la acción. Aun masticando los alimentos, pudo decirme que eran veinte  bolívares con noventa, y luego me dio el vuelto.

Este es uno de los ejemplo del fenómeno de las nuevas formas de comensalidad venezolana que vemos a diario y me propuse indagar con Ocarina Castillo, investigadora del tema.

“La comensalidad entendida como ese momento en que se sienta la familia a compartir alrededor de la mesa y que tiene una función catártica, de integración y hasta de negociación, se ha ido sustituyendo por otras formas de relación” explica la experta, enumerando entre otras razones, la vida en las ciudades dormitorios y los múltiples trabajos o roles que tienen los miembros de la familia a quienes les toca comer fuera.

En un pequeño estudio que estuvo bajo su tutoría en la primera década del 2000, comenta Ocarina, que se demostró que las familias venezolanas a veces comen juntas, solo en el desayuno del sábado o del domingo, y muchas veces, aun estando en casa, se prefiere comer frente al televisor que compartir ese momento con otra persona del grupo familiar.

En el trabajo, sabemos que el tiempo no se toma como un período de descanso, porque además de ser muy breve,  son interrumpidos por los superiores o compañeros para preguntar algo, pedir una firma, dar alguna orden. Estas interrupciones que dificultan la buena asimilación de los alimentos.

El contexto a la hora de comer es tan importante como el tiempo y el alimento que se come y todos en la organización deben velar porque el espacio destinado a la ingesta brinde la comodidad, privacidad, higiene y bienestar deseados. Y si la persona trabaja por su cuenta, también está invitada a respetar ese tiempo de nutrirse evitando hacerlo en la vía pública y mientras trabaja.

La recomendación de Ocarina para rescatar la esencia de la comensalidad  es “resignificar” su importancia para la convivencia, el bienestar familiar y laboral. “Y si en casa no coincidimos con las comidas, entonces se busquemos  el tiempo para tomar juntos el café u otra bebida y llegar con la mejor cara al trabajo”, concluimos ambas, poniendo en práctica nuestro principio Cara de Hola: Cuídate y auto-motívate.

Hasta la próxima Cara de Hola.

*Yvis Mata es una comunicadora social, motivadora y conferencista internacional venezolana. Autora  y facilitadora líder de Cara de Hola, una filosofía, metodología y entrenamiento transformacional para mejorar el lado humano de los servicios, atención al cliente, ventas y convivencia que difunde en varios medios y en el mercado corporativo conectando a los equipos con la grandeza de servir, elbienestar, convivencia y productividad. Email: contacto@caradehola.com  www.caradehola.com Síguela por: Twitter: @YvisMata,@CaradeHola; Facebook: Cara de Hola; Instagram: @caradeholaoficial y Youtube: Yvis Mata y su Cara de Hola  Linkedin: Yvis Mata y su Cara de Hola   Google Plus: Yvis Mata y su Cara de Hola

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